martes, julio 31, 2007

Por fin :)

Nos encontramos en un planeta lleno de mundos y pequeños universos. Estamos parados en un millon de diferentes dimensiones regidas por la subjetividad de los seres que la habitan y el único canto en común es el del cambio.
Cambiamos casi constantemente, de sueños, de pelo, de ilusiones, de tristezas. Amamos y odiamos en segundos, abrazamos el futuro y despedimos el pasado a cada paso que recorremos de este largo camino llamado vida.
El cambio no admite juicios o prejuicios, no es bueno ni malo, no perjuidica a algunos ni favorece a otros. El cambio es cambio, es la manera en que el universo y los seres se desembuelven en una red de vidas que cumplen un proposito de existir imposible de alcanzar sin el cambio. A veces no lo entendemos, a veces le agradecemos, pero siempre está, en cada hoja, en cada palabra que elegimos, en cada persona que amamos.
Cada elección, cada suspiro, cada mirada, cada segundo que vivimos desencadena millones de cambios, perceptibles e inperceptibles, los cuales determinaran nuestro camino, nos conectaran con el universo y nos impulsaran al destino que debemos cumplir.
Hoy el cambio me trajo claridad, me trajo amor y simplicidad. Hoy puedo decir que el cambio me puso una sonrisa en la cara, que me lleno el corazón de calor y cariño y que te trajo a vos a mis brazos.
Se puede decir que el cambio me ayudó, que puso en mis manos un futuro mejor, pero a pesar de su indiscutible fuerza y omnipresencia, de su poder en el orden cosmico, aún así tenemos nuestros destinos en nuestras manos. Somos dueños de cada desencadenante, somos responsables de cada desicion, por minima que paresca, estamos atados a nuestras propias consecuencias y la de los otros.
Es por esto que hoy, con tu amor en mi corazón y la felicidad en mi puerta, no le agradezco al cielo, al universo, al destino o al cambio, te agradesco a vos por haberme mirado aquella vez, me agradesco a mi por haber tocado en tu puerta y te doy las gracias por haberme dejado entrar en tu corazón. Gracias por hacerme feliz!