Cómo decir lo que no entendes, el anonimato de no saberte dueña de tus propios pensamientos.
Capaz que sí, capaz que no saber es mejor que no entender... pero a esta ilusión le sigue un vacío que se torna ineludible, un espacio muerto entre tu corazón y elmio que no sabemos llenar, porque no entendemos que lo haría.
¿Es esto para siempre? Esta incertidumbre que opaca todo gesto de cariño, será que permanecerá hasta que alguno de los dos diga basta?
Y seguimos esperando, que alg cambie, que algo nos vuelva escenciales... pero pasan las primaveras y el verano arrasa todos los amores formados en ilusiones, consumados antes de tiempo, declarados con ligereza, tratados como si fuese fácil simplemente entregarte, entregar tu vulnerabilidad a alguien que debería cuidarla, no pisotearla.
El quiebre sólo anuncia lo que vendrá, nunca nos obliga, sólo nos advierte, pero no escuchamos. Hacemos la vista sorda para no saber, como si eso hiciera que todo desaparezca, que esa cara que solía ser tan inocente y preciada ahora pudiese decir las mismas palabras sin sonar... vacías.
Querer, poder ¿Vasta con la voluntad?
Querer creer, amar, soñar, compartir... pared que te atraviesa cada vez, a cada intento... sin un nuevo quiebre no hay reparación posible del anterior, y esto es algo que no muchos ven.
Un nuevo acontecimiento debe ocurrir para q no se vuelva a lo anterior pero a algo que sirva de verdad! Lo que fue fue porque no podía ser, pero nada nuevo crecerá sin un acto de singularidad, que demuestre que lo anterior ya no existe, que el cambi triunfó.
No se trata de que el amor siempre triunfa, o de que todo siempre termina, ni siquiera de que la perseveración hace al experto... se trata de aceptar que el cambio ocurrió, que no hay posibilidad de volver sin quedar aplastado, que lo nuevo debe crearse desde cero para superar el quiebre que indudablemente trae el cambio. El placebo de creerse en control duerme, nunca te hace respirar, te aturde hasta hacerte culpable de tu insatisfacción.
Tal vez allí reside la salida, hacerse culpables de nuestro sufrimeinto, responsables de nuestra felicidad, rendirnos cuentas de lo que queremos cambiar y no sabemos cómo, ni por qué.
Tal vez no es necesario llorar si se tiene algo por lo cual sonreir... tal vez es necesario llorar para poder encontrarlo.
Se dice que el dolor hace más fuerte al que siente, yo creo que sólo si se puede ver por qué caen las lagrimas, si logramos entender que el dolor no viene de afuera, no esta destinado... es una forma de conectar con el mundo, a veces necesaria pero jamás la única.
Aún así los interrogantes son más que las respuestas, y el espacio limita para expresarlos todos.
La soledad persiste, el corazón también, espero que gane el mejor.