domingo, marzo 27, 2005

Maravilloso el día en que te vi. De a poco mi corazón se fue acostumbrando a tenerte cerca, aunque cerrando un par de puertas, por si acaso deseabas partir. Mi cuerpo te abrazaba mientras mi mente en desacuerdo discutía la elegante fantasía que me pudieras herir. Sin dudarlo la apague y hasta que te fuiste no la volvi a prender. "te lo dije, te lo dije, inutíl fue tu entrega y estupido tu amor" mi cabeza clamaba tan exaltada de fulgor. Poco me importaba el regocijo de materia gris, ya que en pedazos en el suelo mucho no podia decir. Segundos y años pasaron y de a poco me reconstrui. Por aventuras y juegos al azar recorri un camino incierto en donde la única regla era ser feliz. Todos sabemos como acaba esta historia, pues incontables veces fue contada ya. La felicidad se escapó una vez más por las llemas de mis dedos, y el amor resultó ser solo un espejismo audaz. Para terminar y como frutilla de postre tu imagen reaparece y en el suelo termino otra vez, destrozada y empapada en lo que fue un recuerdo y nada más. De más esta decirlo, creo que todos ya lo saben, es inutil escuchar a la cabeza cuando el corazón es caprichoso y ruin.

1 comentario:

  1. Me refleja mi vida, siempre me enamoro de la persona equivocada y termino sufriendo..... segui escribiendo besos

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