miércoles, mayo 04, 2005

Bad day

Todos los días el mismo chiste. Parada en la acera viendo pasar el mismo auto una y otra vez. Esos azulejos azules chorreados de vapor, castrada por la impotencia de vivir el mismo día sin retorno y sin partida. La tortura de no saber a donde ir, sin punto de partida ni lugar donde llegar a descansar. Nunca quise que mi vida fuera lo que deberia ser, pero sin embargo termina deslumbrando al que del otro lado de la vereda cruza, sin darse cuenta que no son mas que mentiras...que no hay nada por lo que decir que sí. Voy cayendo, más abajo, más profunda. LA tierra sobre mi, atragantandome del más hermoso y doloroso orgullo. Imposible salir, imposible desear. La puerta se cerró, el mundo me dejó del otro lado. Y acurrucada contra un rincón lo único que queda por hacer es esperar...esperar y silbar.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario